Café con chocolate mexicano
El café con chocolate mexicano es la taza de fiesta: café hervido a fuego lento en la misma olla de barro, y con casi el mismo alma, que el café de olla, pero profundizado con una tablilla de chocolate oaxaqueño y una rama de canela. Es la bebida de las celebraciones y de las mañanas tranquilas por igual, preparada en la jarrilla de barro que se cura con cada uso. El chocolate, molido con azúcar y canela en el molino, se derrite en la bebida en vez de solo darle sabor, así que la taza sale rica y especiada sin una gota de lácteos: una bebida de chocolate que resulta ser café, o un café que resulta ser chocolate, según tus lealtades.
Desglose de proporciones
Los ingredientes van de la parte superior de la taza hacia el fondo; el último es la capa del fondo. Los valores están normalizados a un 100% real.
Qué necesitas
- 400 mlAgua
- 30 g en tablillaChocolate mexicano
- 1 ramaCanela
- 3 cucharadasCafé
Notas del método
- Molienda
- Media-gruesa — como arena gruesa
- Temperatura del agua
- Hervor suave, no ebullición
- Tiempo total
- 10 min
Pasos
Lleva el agua y la canela a la olla
La canela entra primero para que sus aceites tengan tiempo de pasar al agua antes de que llegue el café. En la jarrilla de barro la especia se infusiona durante todo el hervor suave, calentando la taza desde dentro en vez de quedarse encima.
Añade el chocolate y deja que se derrita
El chocolate oaxaqueño se muele con azúcar y canela en el molino, así que la tablilla se derrite en una base endulzada y de cuerpo pleno. Darle un minuto para disolverse antes de que entre el café hace que la bebida se vuelva sedosa en vez de granulosa.
Añade el café y hierve a fuego lento 4–5 minutos
Un hervor suave es una extracción plena con otro nombre: la molienda media-gruesa libera su sabor en el agua especiada y achocolatada sin agitarse nunca hasta el amargor. La olla debe temblar, no rugir.
Cuela y sirve
El colado retiene los posos y la rama de canela, dejando una taza clara y profunda donde el chocolate y el café se han vuelto una sola bebida. Un molinillo, si tienes uno, espuma la superficie en una espuma suave antes de servir.
Consejos
- Bate con un molinillo si tienes uno: el batidor de madera es la herramienta tradicional, y su giro volteador levanta la bebida en una corona ligera y espumosa que una cuchara no logra.
- Es la misma olla y los mismos instintos que el café de olla: si tienes una olla de barro, úsala; la curación añade una profundidad terrosa tenue que ninguna olla metálica dará.
Errores comunes
- Hervir fuerte: un hervor vivo saca amargor del café y puede quemar el chocolate en la olla; la bebida quiere un hervor suave y un poco de paciencia, no calor.
- Usar una barra de chocolate azucarado que no sea de estilo mexicano: le falta la canela y la textura gruesa y arenosa-dulce del chocolate molido en molino, y la taza pierde su autenticidad.
Preguntas frecuentes
¿En qué se diferencia del café de olla?
El café de olla es el clásico café especiado de México, preparado en una olla de barro con canela y piloncillo (azúcar de caña cruda). El café con chocolate mexicano toma esa misma olla y esa misma paciencia y le añade una tablilla de chocolate oaxaqueño, que trae su propio azúcar y canela a la fiesta, así que la taza pasa de café especiado a café con chocolate. El chocolate es la única diferencia real; el método es el parecido de familia.
El Atlas
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